Mónica Millano

Sobre mi

monica millano

Mi historia también es un proceso

Soy una persona empática, positiva y soñadora que le gusta ayudar a los demás, por eso le gusta mucho escuchar para poder dar el mejor consejo.

Soy una mujer de palabra, fiel, muy sincera, se me nota enseguida si estoy disgustada o enfadada o incluso decepcionada.
Me han educado con los valores de ser sincero y buena persona a la vez de ser una buena profesional.

Mi profesión ha sido Peluquera, desde los 16 años llevo trabajando en el bienestar de la mujer y me encanta esa vocación, por eso hace 11 años que me dedico al bienestar cuerpo, mente y espíritu.

Debido a mi trayectoria personal, empecé a trabajar mi interior, lo cual me hizo trascender, experimentar, expandirme, salir de mi zona de confort. Gracias a ello y por cursos que me he costeado e incluso libros que me he leído.

Hoy sé que puedo ayudarte a ti a que puedas mejorar tu estilo de vida porque todo empieza desde dentro hacia fuera.

Todo empieza en ti todo empieza con una decisión de querer cambiar.

No soy una marca. Soy una mujer real como tú

Soy mamá de dos. Mi hija Andrea tiene ya 26 años y mi hijo Jaime tiene 22. Me casé muy jovencita con tan solo 22 años y fui mamá a los 25. Ahora a mis 52 años sé que ha sido lo mejor que podido hacer, así ahora a mis 52 años ellos están ya haciendo su propio camino y yo puedo profesionalmente seguir creciendo, ya que con esas edades ya no me necesitan tanto.

He sido siempre una mujer soñadora y por qué no, valiente a la hora de buscar una mejor calidad de vida.
Ya que desde que estaba trabajando en la peluquería buscaba una mejora en la economía y de ahí empecé a trabajar a medio tiempo en la venta de cosméticos, de productos de limpieza e incluso en una máquina para cocinar, todo lo que sea para poder ayudar a vivir mejor y a disfrutar del tiempo con lo que realmente es importante: La familia y los amigos.

monica millano sobre mi

Mi enfoque es humano, cercano y con alma

Trabajo desde la escucha activa, la sensibilidad, el respeto a tu ritmo y una presencia constante, pero sin invadir. Mis procesos son flexibles, personalizados, y pensados para que te sientas acompañada, no dirigida.

N

Cercanía auténtica

No hay máscaras ni posturas. Me muestro tal cual soy y recibo lo que tú eres, con amor y sin juicios.

N

Respeto por tu ritmo

No te empujo. No te acelero. Solo te acompaño a tu paso, sosteniendo lo que necesites, cuando lo necesites.

N

Escucha activa y profunda

Tu historia es única y merece ser escuchada con atención, presencia y respeto. Aquí no hay prisa, solo espacio para ti.

N

Confidencialidad absoluta

Lo que compartes conmigo se queda conmigo. Este es un espacio sagrado donde puedes ser tú, sin miedo.

N

Acompañamiento empático y personalizado

Cada proceso es distinto. Por eso me adapto a tu momento, a tu energía, a tus silencios y a tus emociones.

N

Presencia constante (sin invadir)

Estoy cerca. Acompañándote de forma real y continua. No como una obligación, sino como un compromiso de alma a alma.